Estaba dispuesto a matarlos...
“Nadie
hasta el momento se había apropiado de mi problema como lo hizo la conciliadora
que llevó el caso”
Camilo (Nombre sustituido para proteger la
identidad)
En medio de una ardua
jornada de conciliación se logró intervenir un conflicto que llevaba más de 5
años sin resolverse entre dos familias, en el que una de las personas inmersas
en el conflicto estaba dispuesta a tomar medidas drásticas a tal punto de
irrespetar la vida de las personas, a quienes en ese momento veía como sus
enemigos, con el fin de recuperar su predio.
En medio de una ardua jornada de conciliación se logró intervenir un conflicto que llevaba más de 5 años sin resolverse entre dos familias, en el que una de las personas inmersas en el conflicto estaba dispuesta a tomar medidas drásticas a tal punto de irrespetar la vida de las personas, a quienes en ese momento veía como sus enemigos, con el fin de recuperar su predio.
En Lebrija, Santander
se estaba escribiendo la crónica de una muerte anunciada, muerte que pudo ser
evitada gracias a la alianza interinstitucional entre la Fiscalía local y los conciliadores en equidad del
municipio.
El señor Camilo (cambiamos
su nombre para proteger su identidad) aseguró que estaba dispuesto a matar si
era necesario con tal de recuperar lo que le pertenecía, pues ya llevaba cinco
años con un proceso ante diferentes instituciones del Estado, instituciones que
estaban tratando el conflicto con la misma óptica, buscar culpables e inocentes.
El conflicto inició
cuando vecinos de Camilo decidieron construir una casa en su terreno, situación
que lo indispuso y a pesar de los constantes reclamos nunca fue escuchado. Los
vecinos decidieron interponer una denuncia que acusaba a Camilo de haber destruido parte de la cerca que habían puesto los vecinos con el fin de delimitar lo que
para ellos era su propiedad. Al ver que las autoridades no atendían su
conflicto él estaba dispuesto a tomar la justicia por propia mano a tal punto
de llegar a amenazar a la familia con machete.
El pasado 21 de febrero
se realizó en Lebrija, Santander la primera Jornada Masiva de Conciliación
organizada por la Fiscalía General de la Nación, jornada que pretendía
disminuir la cantidad de casos sin resolver.
Don Camilo y sus
vecinos (querellado y querellantes) fueron citados por la fiscalía de Lebrija a
audiencia de conciliación en el marco de dicha jornada, en el que Luz Helena Hernandez,
conciliadora en equidad formada por la Escuela de Justicia Comunitaria de la
Universidad Nacional, atendió el caso y comenta que Camilo inició la audiencia
con actitud defensiva, pero que luego de escuchar el protocolo de la audiencia
en la que se aclaró que se escucharía la versión de las dos partes afectadas y
luego se llegaría a un acuerdo dónde las mismas partes resultaran beneficiadas,
él bajó la guardia y estuvo atento.
Luego de 20 minutos de
audiencia las partes llegaron a un arreglo y se comprometieron a asistir a la
fiscalía a definir términos y condiciones del acuerdo, “incluso terminamos
tomando cerveza” afirma Camilo, luego de comentar que antes de entrar a la
audiencia le había dicho a los querellantes que si no salían con la situación
solucionada tuvieran cuidado porque cualquiera podría resultar muerto.
Este es tan solo uno de los 80 procesos que se
programaron para la jornada que tenía como propósito descongestionar
el despacho judicial de Lebrija y que gracias al apoyo de los ocho
conciliadores en equidad participantes y a las autoridades locales, resultó ser
muy productiva porque más allá de descongestionar, fue un gran espacio de
reconciliación.
El 90% de los casos atendidos tuvieron en buen terminó, los casos que no se atendieron fue por inasistencia de los interesados.
Lo que muchas personas se preguntan es; cómo un conflicto entre vecinos puede terminar en lesiones personales o incluso la muerte de algún miembro de la familia, pues en nuestro país existe una cultura del conflicto que nos invita a proceder a nuestra manera cuando no sentimos apoyo de las autoridades.
Cuando le preguntamos a Camilo qué había sido diferente el sábado, que no
sucedió durante los 5 años anteriores para que él pudiera solucionar su
conflicto, nos dijo que “nadie hasta el momento se había apropiado de mi
problema como lo hizo la conciliadora que llevó el caso” afirmando con
satisfacción.
Es importante tener en
cuenta cuantos casos como el de Camilo se han presentado en Colombia y no han
tenido un feliz término. Así nos lo hizo saber cuándo puso como ejemplo comparativo
el caso de la señora que atentó contra la vida de sus tres hijos e intentó
atentar contra su propia vida en Palmar de Valera, Atlántico. “Esa mujer había
puesto denuncias contra el papá que en varias ocasiones abusó de ella y de sus
hijos, seguramente se sintió impotente por no poder resolver su situación y la
única salida que encontró fue matar a sus hijos e intentar suicidarse para
eliminar el problema de raíz” afirmó Camilo.
Es entonces una buena
oportunidad de analizar la importancia de que las autoridades locales y
nacionales conozcan y reconozcan la Conciliación en Equidad no solo como una
herramienta útil de descongestión para la justicia ordinaria, sino también cómo
un primer paso en la ruta de acceso a la justicia.
Según la Fiscalía
General de la Nación, esta actividad, es la primera de cuatro que se llevarán a
cabo en 2015 y es liderada por la Dirección Nacional de Seccionales y Seguridad
Ciudadana.

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